Ahí mismo está el escenario, donde siempre se presentan distintas bandas. Si vamos escaleras arriba hay un balcón por el que también se puede ver a quien está tocando/cantando, y más adentro hay una sala más para la consumición. Por esa misma sala, escaleras abajo, hay un patio donde hay distintos dibujos de las distintas etapas de la banda. También hay un sótano donde se pueden comprar distintos artículos para llevarse un recuerdo del hermoso lugar. Por supuesto, pasan música de ellos siempre y han sabido variar entre toda su discografía para evitar aburrir o cansar a la gente.
El bar hace buena fama gracias a que muchos músicos rosarinos se sienten a gusto porque a estos no les cobran. Ya que quienes presencian el show, generalmente disfrutan de la música y suelen arrimarse a ver de que se trata. Así el bar recibe más comensales y los músicos tienen dónde tocar.






